La nueva cara de PRIMARIO COLORES

La colección que viste de diversos tonos al monograma MH fue renovada en el segundo semestre de 2021. ¿Qué cambió?

En 2016, MARIO HERNÁNDEZ le dio vida a su patrón MH y con él a diferentes colecciones: PRIMARIO BÁSICO, PRIMARIO COLORES y PRIMARIO BORBOLETRAS.

Cada una tiene un espíritu distinto, pero comparten aquello que les dio forma: un material sintético estampado, creado en exclusiva para la marca, hecho de PVC (en la parte externa) y lona de algodón (en la parte interna), que les da a las carteras, billeteras y cosmetiqueros menor peso y mayor resistencia y durabilidad.

Este patrón se convirtió rápidamente en uno de los códigos más reconocibles de la marca y ha sido así desde entonces.

¿Qué cambió?

Hasta comienzos de 2021, la colección PRIMARIO COLORES mostraba el PVC estampado con el patrón MH combinado con cuero liso y tala natural, y su cara frontal estaba dividida en franjas verticales.

En el segundo semestre, la línea pasó por una renovación total para conquistar a la mujer que ama los accesorios coloridos, con mezclas de materiales y siluetas prácticas. Esta vez el cambio no solo fue de colores —como ocurre cada temporada—, sino de diseño.

Hoy, las franjas de cuero liso que comparten protagonismo con el PVC estampado, son horizontales y en el centro de todas se puede ver bordado en altorrelieve, o grabado sobre el cuero, el nombre de la marca.

En cuanto a los tonos que visten la colección, se mantuvo la mezcla de Morpho Azul, el color que identifica a MARIO HERNÁNDEZ y que está inspirado en el azul de las alas de la mariposa del mismo nombre, con amarillo nativo. Y se introdujo uno nuevo: el rojo Cayena que contrasta armónicamente con un color crudo o nude.

¿Qué opinas del cambio? Cuéntanos en los comentarios.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

  • Capítulo 1 – Sueños. La primera cápsula de Disney | Mario Hernández

    Leer más
  • Diseñadores colombianos que hicieron parte de nuestro 2025

    Leer más
  • DeBilzan, una colección por amor al arte

    Leer más
  • Mario Hernández x Julián Ruiz: dos generaciones que se unen para darle vida a un sueño

    Leer más

Esmeraldas colombianas: ¿qué las hace únicas?

No solo se explotan en nuestro país, pero en esta tierra se formaron en unas condiciones especiales que las vuelven no solo más valiosas, también más atractivas. ¿Cuáles son?

En el reino multicolor de las piedras preciosas clásicas, dice Víctor M. Carrillo Lombana en el libro Esmeraldas de Colombia: Patrimonio Geológico de la Humanidad, la esmeralda es la reina carismática y sensual que comparte el poder con un apuesto rey, el diamante, y dos príncipes galantes, el rubí y el zafiro.

No hay una mejor descripción de por qué son tan importantes, pero agrega algo contundente: la esmeralda, por su composición y estructura cristalina, constituye una de las especies más complejas del reino mineral. De ahí su valor.

Aunque Colombia no es el único país que las explota —también hay yacimientos de esmeraldas en Brasil, Zambia, Rusia, Australia, Madagascar, Canadá, Estados Unidos y Zimbabue—, las formadas en esta Tierra Querida tienen unas condiciones especiales.

¿Dónde están?

Ubicado específicamente en los flancos oriental y occidental de una zona de la Cordillera Oriental, entre los departamentos de Boyacá y Cundinamarca, el corazón esmeraldero de Colombia está concentrado en tres municipios clave: Muzo, Gachetá y Gachalá. Allí están consolidadas las minas de Borbur, Coscuez, Chivor, Peñas Blancas y Otanche.

¿Por qué son verdes?

Desde el punto de vista mineralógico clásico, la esmeralda natural es la variedad verde del mineral berilo, denominado así por incluir en su composición un elemento muy escaso: el berilio (Víctor M. Carrillo Lombana, Esmeraldas de Colombia: Patrimonio Geológico de la Humanidad). Su coloración verde es producto de la presencia de impurezas de cromo y vanadio.

¿Qué hace diferentes a las colombianas?

Tuvieron un proceso de formación único. Se produjeron por procesos hidrotermales; es decir, gracias a fluidos salinos que se liberaron por movimientos tectónicos y entraron en contacto con evaporitas (sales formadas por la evaporación de aguas marinas) y no por procesos metamórficos en rocas ígneas intrusivas, que se forman a partir del enfriamiento lento del magma, como es usual (https://joyeriaintercontinental.com/esmeraldas-colombianas-unicas-en-el-mundo/).

Esto le da a las piedras unas características de intensidad de color, claridad y tamaño que son exclusivas de nuestra Tierra Querida. De hecho, Colombia es el único país en el que se encuentran las esmeraldas de color azulado.

Otra particularidad de las esmeraldas colombianas es la conformación de una macla (agrupación simétrica de cristales idénticos) compleja, la cual, observada en sección transversal, semeja la vista lateral del eje de un “trapiche” o molino rudimentario empleado por los campesinos colombianos para exprimir la caña de azúcar (Víctor M. Carrillo Lombana, Esmeraldas de Colombia: Patrimonio Geológico de la Humanidad).

Esta extraña variedad se caracteriza por tener un patrón radial de 6 puntas y se encuentra solo en nuestro país.

Un nacimiento de leyenda

Detrás del místico color de esta gema preciosa y de la zona en la que se halla, hay una hermosa leyenda. Una historia de embrujo verde que tiene como protagonistas a dos enamorados: el príncipe Tena y la princesa Fura.

Cuenta Víctor M. Carrillo Lombana en su libro Esmeraldas de Colombia: Patrimonio Geológico de la Humanidad que por aquel entonces numerosas deidades poblaban el reino mitológico de los Muiscas, gobernado por el Dios Supremo, Aré.

La pareja era depositaria de los afectos de este Dios, quien admiraba el amor que los unía. Sin embargo, esto despertó la envidia del dios del mal que para separarlos se encarnó en un apuesto extranjero que entabló amistad con los príncipes. Llegado el momento, aprovechó que Tena estaba fuera de casa porque debía defender el reino de bárbaros invasores y conquistó los favores de la princesa.

El príncipe resultó herido y llegó tambaleante donde su amada, en sus brazos, esperó la muerte. Fura se sintió culpable y arrepentida; lloró inconsolablemente. Lloró tanto que muchas de sus lágrimas cayeron a la Tierra y se congelaron formando bellos cristales de esmeraldas.

Aré, conmovido por su dolor, decidió inmortalizar a la pareja. Convirtió a Tena y Fura en dos gigantescos peñascos que hacen guardia permanente en los ancestrales terrenos del reino sagrado de las esmeraldas.

Curiosidades de las esmeraldas colombianas

* Una de las esmeraldas más valiosas y famosas del mundo se encontró en 1967 en la mina Vega de San Juan, en Gachalá. Es conocida como la Esmeralda Gachalá o Emilia, pesa un poco más de 3 libras y es una de las 5 más grandes halladas hasta la fecha. Hoy forma parte de la colección del Instituto Smithsoniano de Washington.

* En 1995, Colombia obtuvo el récord Guinness por el mayor cristal de esmeralda del mundo, descubierto en la mina Las Cruces, cerca de Gachalá, en 1969. Tiene un peso de 7.025 quilates.

* La leyenda de Pura y Tena se encarnó en dos importantes piedras que llevan sus nombres. Fura, de 11.000 quilates, es la segunda más grande del mundo, mientras Tena, de 2.000 quilates, tiene mayor calidad y un llamativo color verde oscuro.

Una colección inspirada en las esmeraldas

Las esmeraldas colombianas fueron el punto de partida de la nueva edición de PRIMARIO BORBOLETRAS, que tiene una combinación única de colores y texturas.

Por un lado la ligereza que ofrece la lona PVC con el patrón MH en color capuchino. Por el otro, las iniciales grabadas en bajorrelieve y la suavidad del cuero italiano repujado con mariposas en color esmeralda. Y la versatilidad del cuero liso dorado metalizado como balance.

El perfecto equilibrio entre los símbolos que reconocen a MARIO HERNÁNDEZ. 

¿Qué sabes tú de las esmeraldas colombianas? Cuéntanos en los comentarios.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

  • Capítulo 1 – Sueños. La primera cápsula de Disney | Mario Hernández

    Leer más
  • Guatavita, una historia de leyenda y de riqueza natural

    Leer más
  • Rituales de Navidad y Año Nuevo que se viven con Mario Hernández

    Leer más
  • Descubre looks de viaje inspirados en Colombia: La aventura perfecta con Mario Hernández

    Leer más

FARFALLA, el encanto de MARIPOSAS con un toque artesanal

Esta línea le da al cuero italiano de la colección emblemática de MARIO HERNÁNDEZ una nueva cara. ¿Qué la hace diferente? Descúbrelo acá.

El encanto que tiene lo artesanal trasciende el objeto.

Es una especie de magnetismo difícil de describir. Algo que te invita a tocar y admirar. 

Esto ocurre porque tiene alma. El alma que el artesano deja en la interpretación de una técnica y en su sentir en el momento mismo en que la ejecuta. 

Por eso, cuando ves una colección como FARFALLA no puedes dejar de mirarla. 

Y es que no solo hay trabajo manual en su manija doble circular tejida en hilo encerado por las manos expertas de nuestros artesanos. También en el cuero que la viste.

¿Mariposas? No… FARFALLA

Si sigues a la marca, seguro conoces nuestra colección MARIPOSAS. Pero si no es así, es probable que hayas escuchado hablar sobre ella.

Pues bien, FARFALLA es una línea que tiene como base el cuero italiano de MARIPOSAS, combinado con cuero liso y con grano, pero lo muestra de una manera muy diferente, con un aire más veraniego.

Este cuero pasa por un complejo trabajo manual de tintura, conocido como tamponado, que da diferentes efectos de color y textura. En este caso, sobre una base ocre, hace resaltar nuestras MARIPOSAS y las iniciales MH, que se ven perfectamente delineadas por un halo morado.  

Es una línea de edición limitada con solo dos modelos de carteras: una grande y otra pequeña que cuentan con una correa larga para que puedas llevarla colgada sobre el hombro o cruzada en el pecho.

La grande tiene cierre de cremallera y la pequeña cierre imantado. Ambas cuentan con bolsillo interior con cremallera y un porta llaves para que estas no se te pierdan y siempre sepas dónde están. 

¿Ya te antojaste?

Cuéntanos qué te gusta de la colección en los comentarios. Nos encanta leerte.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

  • Capítulo 1 – Sueños. La primera cápsula de Disney | Mario Hernández

    Leer más
  • Los 5 lenguajes del amor – Cómo expresar amor y amistad en esta temporada

    Leer más
  • Sombrero AGUADEÑO, la historia de un icono protegido por la “denominación de origen”

    Leer más
  • El talento colombiano detrás de alma, nuestra nueva silueta ícono

    Leer más

MARIPOSAS SELVAGGIO, una apuesta de color única

La colección emblemática de la marca sorprende esta temporada con una pospuesta de tonos degradados. ¿Quieres conocerla?

MARIPOSAS, la colección emblemática de MARIO HERNÁNDEZ, trae cada temporada nuevas apuestas de color y textura para sorprenderte siempre.

En el segundo semestre de 2021, no solo le apunta a un tono, sino a la transición de muchos, como ocurre cuando ves un atardecer en las montañas.

Se trata de una edición especial, llamada MARIPOSAS SELVAGGIO, que trae un número limitado de modelos de carteras y artículos de marroquinería pequeña con una particularidad única.

La línea ofrece un degradado que va del azul medianoche, pasa por el verde y llega al amarillo. Una mezcla de tonos contrastada con un vino tinto que hace resaltar las mariposas sobre la piel y que además está presente en el contorno de las billeteras y en la manija y la base de los bolsos. 

Una inspiración natural

Pero, ¿de dónde nació esta idea? Nuestra Tierra Querida nos ofrece una diversidad infinita de colores, mezclas, formas y texturas. Por eso no necesitamos mirar a otras latitudes a la hora de buscar inspiración.

Para darle vida a la gama de tonos que tiene MARIPOSAS SELVAGGIO solo contemplamos las caídas de sol en nuestras selvas y bosques tropicales. 

El encuentro que se genera entre los amarillos y rojos del cielo, y los azules y verdes de los árboles y las montañas durante el ocaso, crea un maravilloso contraste que le da al paisaje un cariz mágico.      

De ahí que sea una colección especial, pensada en quienes buscan productos que cuentan historias.

Pero también está inspirada en las alas de las mariposas, que gracias al efecto de la luz reflejada en las escamas que se encuentran en la parte superior de estas, nos regalan siempre apariencias fascinantes.

¿A qué te recuerdan los colores de MARIPOSAS SELVAGGIO? Cuéntanos en los comentarios.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

  • Capítulo 1 – Sueños. La primera cápsula de Disney | Mario Hernández

    Leer más
  • ¿Cómo celebran la Navidad los colombianos?

    Leer más
  • LA MÁS, la campaña de MARIO HERNÁNDEZ que resalta las virtudes únicas de las mamás

    Leer más
  • ¿Qué es la colombianidad?

    Leer más

¿Cómo expresamos el Lujo Colombiano?

La vasta riqueza que nos ofrece nuestra Tierra Querida ha inspirado a MARIO HERNÁNDEZ desde sus comienzos. ¿Cómo se ha manifestado? Descúbrelo en esta historia de amor por lo nuestro.

En el año 2000, MARIO HERNÁNDEZ empezó a dar las primeras puntadas de lo que significaba, tanto para la marca como para su fundador, ser una compañía 100 % colombiana.

Luego de un viaje por Italia, el empresario santandereano Mario Hernández Zambrano encontró en un cuero grabado con Mariposas la excusa perfecta para empezar a introducir en su firma aquello que soñaba desde que decidió establecer Marroquinera SAS en 1978: un producto diferenciado, único, que no se encontrara en ninguna otra parte del país y que revelara el innegable encanto de la tierra en la que había nacido.

Así tomó forma la colección MARIPOSAS, entonces llamada “Celebra”, que encarnó el concepto de mágico realismo que ha sido tradicionalmente asociado a esta tierra de escritores, poetas, músicos, artistas, creativos y soñadores.  

Un año después, la marca rediseñó un clásico antioqueño: el carriel, una importante pieza tangible de nuestra enorme riqueza cultural, que resultó del particular mestizaje que tuvo lugar en esta tierra, y la adaptó el mercado femenino. En 2020 lanzó una versión actualizada bajo el nombre de SANTAFÉ.

En 2010, el compromiso patrio de la marca derivó en la creación del Bolso Colombia, en colaboración con la fundación de la Primera Dama María Clemencia de Santos, con el fin de recaudar fondos para los soldados heridos en combate. El diseño único, elaborado en cuero y yute, era de edición limitada y venía numerado.

Con esta pieza, MARIO HERNÁNDEZ empezó a dar a conocer la gran abundancia de materiales y técnicas ancestrales con que cuenta el país. También a exaltar el trabajo manual, de los expertos en el manejo del cuero como y de quienes tejen las llamativas piezas artesanales que protagonizan las ferias, fiestas y los mercados campesinos de Colombia.

2020, el año de la reinvención

Con la llegada de Lorenzo Hernández, actual director creativo, la marca decidió apostarle de lleno al lujo colombiano como principal fuente de inspiración para la creación de sus colecciones. 

Ese lujo tiene sus ciminetos en lo que heredamos de nuestros antepasados. Pero además en nuestros paisajes naturales, en la diversidad de fauna y flora, en la variedad de pisos térmicos, en el nutrido espectro musical y gastronómico que ofrece esta tierra, en nuestra gente y en nuestro espíritu.

De ese lujo surgió en 2020 la colección Nuestra Herencia, que reunió elementos provenientes del mestizaje cultural que nos hace el país que somos y los aportes que cada grupo étnico (criollos, indígenas y afros) le dio a nuestro territorio para crear esta mixtura única.

Con ella nacieron las líneas AZULEJO, inspirada en el eclecticismo de las baldosas de las fincas y casas de antaño. HOMENAJE, una línea que evoca los trenzados de los canastos, pero hechos en cuero. Y CIÉNAGA, la exaltación dela riqueza de fauna y flora que habita en este colorido ecosistema.

2021, Nuestra Tierra Querida

Este año MARIO HERNÁNDEZ le ha dado un gran impulso al concepto de lujo colombiano y lo ha desarrollado en diferentes propuestas:

  • En BOTÁNICA revela la belleza y exuberancia de la flora nacional.

  • En NATIVA refleja la riqueza de nuestra cultura y biodiversidad. Por un lado exalta a Guatavita en una colección inspirada en la Leyenda del Dorado, en las creencias de los ancestros indígenas de la zona y en la fauna y flora que circundan la laguna del mismo nombre. Y por el oro al colibrí, con una imagen que evoca los infinitos aleteos del ave de la que Colombia alberga 165 especies, el mayor número en el mundo.

  • Y MISSACHE que tiene tres versiones basadas en tres diferentes facetas de nuestra cultura: La COLONIAL, que evoca nuestro pasado colonial y remite a los tiempos en que nuestros ancestros recorrían el país a lomo de mula, llevando consigo todas sus pertenencias. La FLORICULTORA, que exalta la belleza de nuestras flores y expresa su respeto por quienes se dedican a protegerlas y admirarlas. Y La ARTESANA, un homenaje a los artesanos de Colombia y a la abundancia de materias primas que ofrece nuestra amplia variedad de especies vegetales.

Las referencias al lujo colombiano continuarán el segundo semestre de 2021 con la llegada de nuevas colecciones inspiradas en aquellos que nos hace un país único.

Cuéntanos, ¿Cuál es para ti el mayor lujo colombiano? Déjanos tu opinión en los comentarios.   

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

  • Capítulo 1 – Sueños. La primera cápsula de Disney | Mario Hernández

    Leer más
  • Yolanda Méndez, la sonriente anfitriona de presidencia

    Leer más
  • LA RUBIA INMORAL y su amor por la moda. ¿Cómo nació?

    Leer más
  • El jardín de mamá

    Leer más

¿Qué es la colombianidad?

Cuando hablamos de colombianidad, nos referimos a lo que implica ser colombiano en el sentido extenso de estas dos palabras. No se trata solo de haber nacido en esta tierra, es decir, no aflora cuando llegas al mundo en esta parte del planeta; lo adoptas en el camino si resuena contigo.

Esto implica que nacer en Colombia no significa que te sientas colombiano o que abraces tu colombianidad. Un artículo publicado en la página web de Señal Colombia lo explica claramente: “La colombianidad está más relacionada con la identidad que genera hacer parte del país que con ser o no ser colombiano, de tal manera que alguien que no esté relacionado con nuestra gente bien puede identificar cuáles son esos elementos que caracterizan a la mayoría de colombianos”.

Pero, ¿Cuáles son esos elementos que el texto menciona?

De hecho son muchos. Algunos de ellos se relacionan con el patrimonio cultural de la nación; o sea, con los bienes materiales y las expresiones inmateriales, que son, entre otros, tanto la lengua castellana como las lenguas y dialectos de las comunidades indígenas, negras y creoles. También la tradición, el conocimiento ancestral, el paisaje cultural, las costumbres y los hábitos.

Tan colombiano como…

Hay muchas cosas que nos reconocen como colombianos: el café, la música, la alegría, la amabilidad, la gozadera, el baile… Pero más allá de cómo nos ven, la colombianidad hace referencia a cómo nos vemos a nosotros mismos. Así lo explica David Fernando Jáuregui Sarmiento en su texto Las películas de la colombianidad durante el momento de la Seguridad Democrática: “La colombianidad es la auto-representación de los colombianos sobre lo que significa ser colombianos. En otras palabras, es la manera en que los colombianos se ven a sí mismos: se construye a partir de las actitudes comunes, características comunes, construcciones simbólicas comunes, tradiciones, mitologías comunes, mitos fundacionales históricos comunes y, en fin, todos esos elementos que constituirían la comunidad imaginada para hacer una nación (…)”.

Así mismo los bienes materiales de naturaleza mueble e inmueble a los que se les atribuye especial interés histórico, artístico, científico, estético o simbólico en ámbitos como el plástico, arquitectónico, urbano, arqueológico, lingüístico, sonoro, musical, audiovisual, fílmico, testimonial, documental, literario, bibliográfico, museológico o antropológico.

No obstante, tienen una particularidad: no son estáticos. O lo que es lo mismo: van cambiando con el tiempo. Esto lo aseguran Santiago Castro-Gómez y Eduardo Restrepo en el libro Genealogías de la colombianidad: “Antes que de ‘colombianidad’, se hablará más bien de regímenes de colombianidad, entendiendo con ello los dispositivos históricamente localizados y siempre heterogéneos, que buscan unificar y normalizar a la población como ‘nacional’, al mismo tiempo que producen diferencias dentro de esta”.

Además asegura que la colombianidad es un sentimiento. Es decir, que ser colombiano despierta un sentido de identidad que no es simplemente la identidad nacional. “No solo se exalta pertenecer al país sino, precisamente, todo eso que significa hacer parte del grupo llamado colombianos y que va más allá de lo que dicta la Constitución”.

Es ese “tan colombiano como…” o “más colombiano que” que nos decimos a nosotros mismos, eso que sentimos nos representa:

  • Lo que podemos percibir, como los paisajes, la arquitectura de nuestros pueblos y ciudades, y la magia de nuestras reliquias históricas y arqueológicas.
  • Lo que podemos oler, como los buñuelos fritos en paila, la natilla en plena preparación, una humeante taza de café, el sancocho de leña al lado del río.

  • Lo que podemos escuchar, como el vallenato a todo volumen en la calle, las ballenas jorobadas en el Pacífico y los colibríes zumbando entre las flores.
  • Lo que podemos degustar, como los tamales, las empanadas de pipián, las arepas de maíz con mantequilla, un crujiente chicharrón.
  • Lo que podemos tocar, como la rústica sensación de las paredes de cal de las casas de Villa de Leyva, el delicado tacto del contorno de una orquídea y la suavidad de las arenas de Playa Neguanje en el Parque Tayrona.

Sin embargo, esto es solo una parte. También están esas actitudes y virtudes que nos caracterizan, las costumbres que adoptamos, los dichos, las expresiones, los agüeros, las leyendas, las historias de tradición oral, las técnicas artesanales, en fin… Todo lo que nos hace sentir orgullosos de haber nacido en esta tierra y que nos convierte un país único. Ese es el verdadero lujo colombiano.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

  • Capítulo 1 – Sueños. La primera cápsula de Disney | Mario Hernández

    Leer más
  • Sombrero AGUADEÑO, la historia de un icono protegido por la “denominación de origen”

    Leer más
  • Los penny loafers están de vuelta: así son los nuevos Loafer Leal de Mario Hernández.

    Leer más
  • Resiliencia para emprendedores

    Leer más

Colombia, un país único

¿Qué nos hace diferentes? ¿Por qué somos tan especiales? Rendimos homenaje a lo que propios y extraños exaltan de esta bella tierra.

Diversidad. Si hay algo que hace diferente a Colombia es esta palabra.

Somos el único país en Suramérica que cuenta con salida a los océanos Atlántico y Pacífico. Esto implica una gran variedad de ecosistemas marinos y costeros que ofrecen paisajes diversos: desde las secas dunas de Punta Gallinas, en la Guajira, a las húmedas selvas de Nuquí, en Chocó. No tenemos estaciones, pero sí múltiples climas y pisos térmicos. Los cálidos de las costas y las riveras de los ríos; los templados de las zonas bajas de las cordilleras; los fríos de las montañas; los páramos de las partes altas de nuestro sistema montañoso y los glaciales de los nevados. Cada uno tiene una fauna y una flora específica, pero se manifiestan de manera particular dependiendo de la región.

Lo anterior significa que el país cuenta con una abundancia de especies animales y vegetales que, en casos específicos, es exclusiva en el mundo.

Según cifras de biodiversidad.co, Colombia tiene 58.312 especies registradas (a 31 de diciembre de 2019), lo cual nos sitúa como el segundo país con mayor biodiversidad en el mundo, después de Brasil y por encima de Indonesia y China.

Pero además somos:

El No 1 en aves y orquídeas (tenemos 1.999 especies de aves y 3.179 de orquídeas).

El No 2 en plantas, anfibios y peces dulceacuícolas.

El No 3 en palmas y reptiles.

El No 6 en mamíferos.

Por ejemplo, Colombia es la mayor poseedora de especies de colibríes. Se tiene registro de 165, 3 más de las que hay en Ecuador y 47 más de las que cuenta Perú (mira acá el artículo: https://www.lujocolombiano.com/2021/04/20/las-pequenas-aves-que-inspiraron-a-mario-hernandez/).

Diversidad étnica

Más allá de la biodiversidad, Colombia es reconocida por su abundancia étnica.

En nuestro país existen tres grupos: 1. Indígenas. 2. Negros, afrocolombianos, palenqueros y raizales. 3. Rom o población gitana.

De acuerdo con cifras del Censo de 2018, en el territorio nacional existen 115 pueblos indígenas con una población de 1.905.617 personas, que representan el 4,4 % del total. En cuanto a la población negra, afrocolombiana, raizal y palenquera, esta equivale al 9.34 % de la población total del país y está constituida por 4.671.160 personas, en tanto que la Rom tiene reconocidas a unas 2.649.

A los anteriores se suma el grueso de la población que está compuesta por mestizos, castizos, blancos, árabes, judíos y asiáticos, aunque no se los diferencia como tal en la medición realizada por el DANE.

[su_box style=”noise” box_color=”#ffffff” radius=”0″]Pero además, según el Ministerio de Cultura hay unas 68 lenguas nativas que son habladas por cerca de 850.000 personas. Entre ellas, se encuentran 65 lenguas indígenas o indoamericanas. También dos lenguas criollas habladas por afrodescendientes: el creole, de base léxica inglesa, hablado en San Andrés, Providencia y Santa Catalina, y el Ri Palenge, de base léxica española, hablada en San Basilio de Palenque, Cartagena y Barranquilla. También se cuenta la lengua romaní hablada por el pueblo Rom.

Esto sin contar con que hay diferentes dialectos (unos 10 aproximadamente) que le dan una vasta riqueza al lenguaje que nos es propio.

[/su_box]

Diversidad musical

Esta multiplicidad deriva también en una amplia variedad de géneros musicales que resultaron de nuestro particular mestizaje, muchos de ellos son propios del país; es decir, solo se encuentran acá y varían según la región.

En el Caribe colombiano el más famoso es el vallenato, pero también está la puya, el son, el paseo, el merengue, la cumbia, el porro, el mapalé, el fandango, la guacherna, el chandé y el bullerengue, por solo citar algunos.

En el Pacífico, los géneros son diferentes en la zona sur que en la zona norte, donde se destacan los cantos de boga, el gualí, el chigualo, el tamborito, la mazurca, la contradanza, el abozao, el pasillo, el bambazú y el porro chocoano. Mientras en la primera resaltan el currulao, el patacoré, el berejú, el velorio de santo y el novenario, entre otros. Conocemos el torbellino, el bambuco, la guabina y el sanjuanero de la región Andina, pero quizás no la rajaleña, la caña y el huayno de los departamentos de Huila y Tolima, o el calypso, el mento y la mazurca de la zona insular.

Diversidad gastronómica

La misma diversidad que se percibe en el mundo musical está presente en la gastronomía colombiana que cambia de acuerdo con las regiones e incluso entre departamentos. No hay más que ver cuántas versiones de tamales hay: la tolimense, la santandereana, la santafereña, la antioqueña, la costeña…

Ni qué decir de las empanadas y las arepas, incluso del sancocho. El mestizaje nos ha dado mucho y gracias a él Colombia no se parece a ninguna otra nación.

Diversidad de expresiones

La particular mezcla de culturas que tuvo lugar en Colombia también dio origen a una profusión de expresiones artísticas, culturales y religiosas que incluyen desde festivales y carnavales hasta ferias, fiestas y reinados.

Las más importantes son el Carnaval de Barranquilla y el Carnaval de Negros y Blancos de Pasto, Nariño, dos eventos considerados por la Unesco como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.

No obstante, cada región tiene una celebración propia, cuenta una historia de mestizaje particular y ofrece una variedad específica de manifestaciones de diversidad (mira acá el artículo: https://www.lujocolombiano.com/2021/04/07/carnavales-mestizaje-color-y-alegria/).

Esta enorme riqueza se complementa con la multiplicidad de bailes, costumbres, tradiciones, juegos, rondas, leyendas, técnicas artesanales y conocimientos ancestrales que cohabitan en nuestro territorio y que hacen que visitarlo, sin importar el lugar, sea siempre una fuente inagotable de sorpresas.

La diversidad es lo que nos hace diferentes, lo que nos ha convertido en uno de los destinos más deseados del mundo: de hecho, el país ganó 9 premios en los World Travel Awards del 2020 que lo destacan como potencia turística en la región: mejor destino culinario, mejor destino Lgbt, mejor destino de playa líder (San Andrés), mejor destino de viajes de negocios (Bogotá), mejor destino de escapada urbana (Medellín), mejor destino de ciudad cultural (Barranquilla), mejor destino turístico emergente en América del Sur (Cali) y mejor destino para las lunas de miel (Cartagena).

Todo lo anterior es nuestro verdadero lujo. La opulencia de la cual sentirnos orgullosos. La abundancia que nos hace verdaderamente ricos. Nuestro lujo colombiano.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

  • Capítulo 1 – Sueños. La primera cápsula de Disney | Mario Hernández

    Leer más
  • Sorprende a Papá con el regalo perfecto que combina artesanía, diseño y funcionalidad

    Leer más
  • Aguadeños: las manos artesanas detrás del tradicional sombrero colombiano

    Leer más
  • App de Mario Hernández: tu guía de estilo y moda exclusiva

    Leer más

MARIO HERNÁNDEZ actualiza sus colecciones para hombre

La firma le dio la bienvenida a tres nuevas líneas, pero además renovó algunas de las que permanecen vigentes para adaptarse al hoy.

MARIO HERNÁNDEZ tiene claro que hay un nuevo público masculino ávido de novedad. Un consumidor hiperconectado que sabe lo que quiere y lo que necesita, que busca diferenciarse y no parecerse al resto.

La colección MASCULINO 2021 de la marca es una respuesta a este cliente. Un hombre de espíritu elegante y juvenil al que se le encuentra con frecuencia en espacios urbanos, laborales y de ocio, y que necesita accesorios versátiles que se adapten a esas distintas ocasiones de uso. Un hombre activo, que se desplaza por la ciudad y que quiere resaltar, ya sea en la oficina, en un viaje o en la calle.

Por eso en la propuesta los morrales son una pieza clave y están presentes en diferentes formatos y siluetas, y con diversas funcionalidades, para asegurar su uso en una gran variedad de escenarios. La firma le apostó también a la creación de una serie de códigos de marca que harán cada vez más reconocibles los productos para el segmento masculino: un nuevo patrón y un exclusivo bordado.    

Con estos parámetros, MARIO HERNÁNDEZ le dio vida a tres colecciones: CASTELLANO, MONUMENTO y PALENQUE.

CASTELLANO es una línea de morrales, portafolios, manos libres y accesorios de cuero que combina cuero liso y texturizado de alta calidad, acabados impecables y diseño práctico y minimalista para todos los días. Son productos compactos y ligeros que pueden transportarse con facilidad, sin importar el medio.

MONUMENTO ofrece tres modelos prácticos y multiusos —dos versiones de morral y un manos libres—, pensados en quienes tienen una vida dinámica que va más allá del clásico trayecto casa-trabajo-casa. Es decir, para las personas que necesitan llevar consigo múltiples elementos y convertir cualquier lugar en su estación de trabajo, o para quienes van de un lado a otro porque ese es su estilo de vida. Se caracteriza por llevar un patrón de ondas entrelazadas bordado en la parte frontal de las piezas que tiene textura; es decir, es abullonado.

PALENQUE ofrece una serie de morrales, manos libres, billeteras y otros artículos de línea pequeña que están diseñados para el uso diario. Sus siluetas son delgadas, cómodas, funcionales y se adaptan a diferentes ocasiones. Esta propuesta en particular abre un nuevo capítulo en las colecciones para hombre con la creación de un exclusivo patrón estampado en el que el logo de la firma está abrigado por el mismo motivo que se encuentra bordado en MONUMENTO.

Pero las novedades no paran ahí. MARIO HERNÁNDEZ también renovó algunas de sus líneas carry over, es decir las permanentes o vigentes, como APOLO, CHICAGO y FUNDACIÓN.

APOLO, una colección que se caracterizaba por tener acentos de color contrastante, ahora cuenta con sutiles líneas tono a tono en la cara frontal de cada pieza que le da una apariencia más balanceada. Elaborada en PVC y cuero liso, es liviana y muy práctica, ideal para el día a día, y sus diseños son funcionales y versátiles. Además de los modelos anteriores, a la línea se suman dos fundas para PC y un nuevo color: el Teka o café.

CHICAGO es una colección muy especial. Su cuero tiene un trabajo manual conocido como sfumato, técnica marroquinera usada por las firmas de lujo más importantes del mundo que da la sensación de desgaste, el cual se evidencia en los bordes de cada producto.

Este año aunque no se realizó un cambio en el diseño, la línea ofrece nuevos colores (índigo y caramelo) y modelos: un manos libres con tapa compacto y práctico. Un morral delgado y ligero de amplia apertura, con un espacioso bolsillo frontal, un bolsillo posterior para el celular y una banda que permite ajustarlo a la maleta de viaje. Un neceser y un porta AirPods, así como billeteras en formato vertical para el bolsillo de la camisa.

Y finalmente está FUNDACIÓN, una colección ideada por el fundador de la marca. Elaborada en 100 % cuero colombiano de curtición vegetal, cuenta con modelos atemporales que resaltan la nobleza y las huellas naturales de este material.

El equipo de diseño de la marca creó nuevos modelos para la línea y los enriqueció con detalles exclusivos: una doble costura contrastante, similar a las de las sillas de montar, y el emblemático unicornio grabado en bajorrelieve.

Entre las piezas se destaca un morral con tapa que cuenta con bolsillo frontal y una manija para llevarlo también en la mano; un maletín ejecutivo con reata contramarcada y un manos libres con tapa y sin cremallera para facilitar al acceso al interior. Además, dos objetos de edición especial: un juego de cacho y otro de dominó.

Para MARIO HERNÁNDEZ lujo es abrir sin miedo la puerta de la innovación y proponer nuevas maneras de interactuar con los objetos que elegimos en el día a día. 

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

  • Capítulo 1 – Sueños. La primera cápsula de Disney | Mario Hernández

    Leer más
  • Descubre looks de viaje inspirados en Colombia: La aventura perfecta con Mario Hernández

    Leer más
  • ¿Quién es La Rubia Inmoral y cuál es su relación con MARIO HERNÁNDEZ?

    Leer más
  • Azulejo, el mágico poder del mestizaje

    Leer más

MONUMENTO, cosmopolita y atemporal

La nueva colección de MARIO HERNÁNDEZ hace una arriesgada apuesta para el mercado masculino: piezas con detalles bordados y acabados mate, diseño funcional, y una apariencia elegante y contemporánea.

Salir de casa y poder llevar la vida a cuestas. Enfrentar medios de transporte alternativos con la seguridad de que todo lo que necesitas está en un mismo lugar. Contar con piezas prácticas y ligeras que te permitan cargar tus elementos de trabajo de manera cómoda. Todas estas soluciones están presentes en una sola colección: MONUMENTO.

Con tres modelos prácticos y multiusos —dos versiones de morral y un manos libres—, la línea está pensada en quienes tienen una vida activa que va más allá del clásico trayecto casa-trabajo-casa. Es decir, para las personas que necesitan llevar consigo múltiples elementos y tener la posibilidad de convertir cualquier lugar en su estación de trabajo o para quienes van de un lado a otro porque ese es su estilo de vida.

El morral grande es liviano y superpráctico. Tiene un compartimento independiente amplio y de fácil apertura para el computador, lo que te permite un rápido acceso a este, y otro que puedes usar para guardar el cargador o la batería. Cuenta, además, con un espacioso bolsillo frontal con cremallera y un bolsillo interno, también con cremallera, para que lleves cosas importantes con seguridad (documentos, tarjetas…).

El morral mediano es compacto, delgado y superfuncional. No obstante su tamaño, su diseño ofrece múltiples compartimentos internos y un bolsillo exterior amplio con doble cremallera para que almacenes aquello que necesitas tener al alcance.

El manos libres con tapa es de apertura simple y su bolsillo frontal te permite dejar algunas cosas a tu alcance. El posterior es ideal para que resguardes con seguridad el celular o el pasaporte.

Diseño contemporáneo

Más allá de la funcionalidad, MONUMENTO tiene una particularidad en su diseño que la hace una colección única. Se trata de un patrón de ondas entrelazadas bordado en la parte frontal de las piezas que tiene textura; es decir, es abullonado.

La forma de este pespunte tono a tono es la misma que envuelve al nuevo patrón MH de la colección PALENQUE.

Otra característica de la línea es su cuero extra suave, que es muy agradable al tacto. De apariencia lisa y mate, le da estructura y esbeltez a las piezas sin que se sientan pesadas ni aparatosas. De hecho, los modelos son livianos y confortables.

Las reatas están contramarcadas con el nombre de la marca y el logo metálico, que se funde con el color del cuero, le da a los productos una apariencia sofisticada y minimalista a prueba del paso del tiempo.

Este juego de texturas monocromáticas (la del cuero, la del abullonado y la del herraje) solo es contrastado por el forro interno azul, color emblemático de la firma.

En MONUMENTO el lujo no se refleja en la ostentación, pero sí en la unión de materiales nobles, técnicas de diseño y de manufactura avanzadas, y acabados impecables que le dan vida a piezas de una elegancia simple y práctica.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

  • Capítulo 1 – Sueños. La primera cápsula de Disney | Mario Hernández

    Leer más
  • ¿Sabes por qué todos hablan de nuestro Charm Suspiro?

    Leer más
  • ¿Alguna vez quisiste ser Como Él?

    Leer más
  • Colombia, un país único

    Leer más

Missache: tradición y artesanía

La colección de bolsos con la que MARIO HERNÁNDEZ celebró su aniversario número 40 en el 2018 se reinventa este año para darle cabida a nuevas historias y técnicas. Conoce las tres nuevas versiones de una de las líneas top de la marca y cómo fueron concebidas.

MISSACHE es un homenaje en cuero a la experiencia, calidad, tradición e innovación que han caracterizado a MARIO HERNÁNDEZ durante más de 40 años. Cuando esta colección de bolsos para mujer y hombre fue creada en 2018 por el diseñador colombiano Carlos Mario Osman —quien fuera consultor de prestigiosas firmas internacionales como Bally, Gianfranco Ferré, Giorgio Armani y Roberto Cavalli—, estaba pensada para exaltar la mano de obra, un patrimonio inigualable de la marca.

Sus primeras versiones recurrieron a siluetas urbanas y contemporáneas que remitían a una geografía universal y a deseos más que a tendencias, de ahí su atemporalidad. Eran en total ocho personalidades manifestadas en seis carteras: La intelectual, La apasionada, La galerista, La banquera, La artista, La deportiva, La roquera y La excéntrica.

Hoy, dos años y medio después de su creación, y luego de la gran transformación que sufrió la marca en 2020, los nuevos modelos de esta línea icónica se han enfocado en resaltar el trabajo hecho a mano en Colombia y la gran riqueza cultural presente en nuestro territorio. Hablan de lujo colombiano.

Missache “La Colonial”

Esta cartera, que viene en dos tamaños (pequeña y mediana), está elaborada en cuero y charol, y se caracteriza por los taches, las costuras en contraste y el tejido que bordea el cuerpo y el bolsillo exterior de los modelos. Está inspirada en nuestro pasado colonial y remite a los tiempos en que nuestros ancestros recorrían el país a lomo de mula, llevando consigo todas sus pertenencias.   

Missache “La Floricultora”

Esta cartera colorida y divertida, que viene en dos tamaños (pequeña y mediana), está elaborada en denim y cuero, y sus flores, pegadas con remaches, se pueden quitar o poner. Con este modelo, la marca exalta la belleza de nuestra flora y expresa su respeto por quienes se dedican a protegerla.

Missache “La artesana”

Esta cartera, que viene en dos tamaños (pequeña y mediana), está elaboradaen tala, fibra de plátano y palma de iraca. Con manija tejida y herrajes color fucsia contrastante, es un homenaje a los artesanos de Colombia y a la abundancia de materias primas que ofrece nuestra amplia variedad de especies vegetales.

Para su elaboración, la marca contó con la asesoría de Artesanías de Colombia, la entidad que promueve el progreso del sector artesanal en el país, con el fin de encontrar los artesanos idóneos para la elaboración de los tejidos con fibras naturales (palma de iraca y fibra de plátano) que llevan los bolsos.

El tejido en palma de iraca, evidente en el bolsillo exterior de la cartera, es realizado por la Asociación de Tejedoras Juanita en Sandoná, Nariño, un taller conformado por más de 250 artesanas de la zona dedicadas a la creación de piezas artesanales en fibra vegetal de iraca. Su fundadora Juanita Castillo es una artesana empírica que empezó tejiendo sombreros para mantener a sus tres hijos y poco a poco fue reuniendo a mujeres en su misma situación para cumplir con los pedidos que le eran encomendados. Hoy día, realizan todo tipo de artesanías: carteras, aretes, objetos decorativos y canastos.  

La asociación compra la fibra de iraca en color natural en el mercado campesino de los sábados; esta es cultivada y producida en el municipio vecino de Linares y llevada hasta Sandoná. Las artesanas se encargan de tinturarla (si es necesario), luego realizan los moldes en madera que les servirán de guía y finalmente tejen.

La fibra de plátano que protagoniza el cuerpo frontal de la cartera es elaborada por Libertejidos en San Agustín, Huila, una microempresa de tejidos en fibras textiles vegetales, especializada en fibra de plátano, con más de 40 años de experiencia. La fibra es sacada de la corteza del tallo de plátano que es desfibrado manualmente con una herramienta casera conformada por un palo de café y un machete. Del proceso salen los filamentos que son lavados y luego colgados para que se sequen naturalmente bajo el sol.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR

  • Capítulo 1 – Sueños. La primera cápsula de Disney | Mario Hernández

    Leer más
  • Estos son los nuevos tonos que visten la colección MARIPOSAS

    Leer más
  • Colores del Amor: El Significado de los Colores en el Regalo Perfecto

    Leer más
  • Homenaje: maestría artesanal

    Leer más